Me gustaba correr, ser la más veloz, que nadie me alcanzará. Siempre competía con la gente a mi alrededor, cuando no había alguien a quien ganarle, me deprimía la idea de competir conmigo misma.
Los juegos siempre fueron más divertidos en soledad, los diversos planetas aparecían solos cuando nadie me escuchaba gritar. Creía saberlo todo devorando libros y me desesperaba cuando no sabía explicar lo que todos cuestionaban, lo que sólo yo sabía.
Nunca fui demasiado sincera y me gustaron poco los grupos de niñas, preferí siempre los árboles y enamorar miradas tristes.
Me gustan los primeros recuerdos, los muy míos, por que se relacionan conmigo ahora, lo que soy y lo que voy a ser siempre.