viernes, 6 de julio de 2012

Confluencia de cúmulos recuerdos y luzlatido cotidiano.


Igual te ha pasado algo similar, ¿Quién sabe? Pero lo que te voy a contar es de esas cosas que sientes bien padre, pero padre padre recordar.

Me acuerdo que yo en ese entonces era adicta a una de esas redes sociales por Internet ¿si sabes, no? Bueno pues por una de esas redes sociales de moda conocí a ese chico 'padre padre'. Y fíjate que lo agregue a mis amigos porque se parecía mucho en su foto de perfil a mi novio de ese entonces. Me llamó la atención y le mandé una solicitud de amistad. Platicábamos muy poco por esa red social; que creo ya ni existe, y pues por éso le di mi correo para encontrarlo más fácil por el chat y de ahí 'chateando' me empecé a enamorar de él  'jajaja' si aunque te burles porque yo siempre he dicho “Que tonta es esa gente que ni se conoce y ya se enamora de puras letras, que por la web, que por el chat. Qué horror". Y ve así me paso a mí y eso que ya estaba yo grandecita. 
Pues para no hacértela larga el chico este se llama Mario y era todo lo que yo siempre había querido en un muchacho, 'guapo guapo', con toda la onda setentera, mi onda favorita y sobre todo era bien padre, o sea estaba guapísimo y no se creía el súper galanazo, era bien sincero me acuerdo que me decía “Yo sé que ando en el promedio porque chicas nunca me han faltado”; 'jajaja' y era muy especial, o sea andaba con alguna niña y nada más no le parecía algo que ella hacía o decía y terminaba con ella, me decía “Es que quiero a alguien que sea perfecta, perfecta para mí, sino pues no quiero nada ni andar con nadie”.
Me gustaba como era 'padre padre' y ya. Platicábamos mucho por chat de música de conciertos de borracheras, y lo que yo creo que me gustó más de él fue que no se me aventó luego luego, te digo Mario era padre de verdad 'jajaja'.
Se parecía poquito a mi novio de ese entonces, sólo que Mario era mucho más joven; mi novio andaría en sus veinte, un año menos que yo y Mario tenía diez y siete, o sea yo le sacaba un buen, pero Mario decía “Ay no tú tienes cara de que te quedaste en los diez y ocho” y eso me gustaba, huy me volaba.
Luego de muchísimas platicas por las madrugadas, nos declaramos bien enamorados. Mario decía “Ay ya no puedo más ya quiero verte en vivo, conocerte realmente, mañana estoy en tu escuela desde las seis de la mañana”  algo que era complicado porque vivíamos de polo a polo, él en el Oriente de la Ciudad y yo por Ciudad Satélite. Total que siempre tenía arranques de "Mañana, ya ahora sí mañana" y nada; tardamos mucho tiempo en conocernos.
Cuando nos vimos la primera vez, después de nos habíamos confesado muy tímidos, de “No, quién sabe qué voy a hacer cuando te vea" y de  "Híjole no que pena” pues nada de eso ¿crees? Al estar frente a frente nos dimos un abrazo eterno. Mario no me desilusionó, en persona era tan guapo, más guapo que en sus fotos. Alto de buena complexión, cabello casi rozándole el hombro, ojos miel, piel blanca, huy yo hiperventilaba, me temblaban las rodillas 'jajaja' Sí, así así de mensa, yo. Él después de haberse quedado mirandome mucho rato me dijo “Me gustan tanto tus hoyuelos” y yo roja como tomate 'jajaja' decía que mis hoyuelos en las mejillas eran mi arma secreta para conquistar.
Esa primera vez que nos vimos, bueno que nos conocimos ya en persona, fue porque íbamos a ir a una fiesta de mi escuela, donde por cierto también iba su hermana Marta, o sea su hermana y yo íbamos en la misma universidad ¿tú crees? sólo que en diferentes carreras, ella se vino a vivir a este lado del Estado de México porque la escuela le quedaba más cerca y en fin Martita me odiaba, porque Mario le contó que yo tenía novio, o sea tenía a mi novio de años y andaba de loca con su hermanito por cierto cuatro años menor que yo 'jajaja'.
Ay si te cuento ese día que nos vimos por vez primera, Mario me tenía todo el tiempo tomada de la mano y no dejaba de abrazarme decía “Es que no puedo creer lo bonita que eres, que tus ojos, que tu voz", que según le encantaba mi voz ¿Crees?. También me decía “Ahorita que lleguemos a la fiesta quiero que todos vean que hoy eres mi novia” y yo moría de risa. Mario era bien divertido y guapo y todo. Durante el camino hacía la famosa fiesta platicamos de bandas, de discos, de todo; como siempre. Intercambiamos reproductores de música y me regaló su pin de Lou Reed. La fiesta estaba aburridísima y mejor invité a Marta a Mario y a sus amigos a mi casa, bueno a casa de mi papá porque ¿Te acuerdas que mis papás se separaron un tiempo? Y pues cada quien tenía su casa, pues los lleve a la de mi papá porque pensé que éste no estaría, pero si estaba ¿Tú crees? Y lo mejor fue que terminó platicando horas con Mario acerca de música; mi papá y Mario bien entrados en temas musicales ¡me moría! Me moría despacito escuchándolos. Total se quedaron a dormir en casa de mi papá Mario, Marta y algunos de sus amigos, aunque Mario y yo ni dormimos, se nos fue la noche y madrugada en pura platica y beso y beso y que rico besaba ¡hee! 'jajaja'.
Así nos la llevamos; una semana Mario venía hasta Naucalpan, y la siguiente semana iba yo a la Agrícola oriental. Conocí a sus amigos de la prepa, todos pensaron siempre que yo era la novia formal de Mario y se creyeron que yo sólo les ganaba por un año y medio de edad, eran muy divertidos. Mario me insistía mucho que ya terminara a mi novio pero yo sólo pues no podía, o sea si me gustaba mucho más Mario, pero con mi novio era como que ganaban más las cosas vividas, el tiempo vivido ya sabes ¿no? con mi novio pesaba más lo que llevábamos juntos, y Mario solo era mi noviecito, bueno así lo veía yo, así de mala era yo.
Un día, fíjate, Mario me llamó y me dijo que ya hasta ahí la dejáramos, que no era justo para él y blah, blah, blah y yo le dije “Bueno va” sí, así bien como si me valiera madre, pero cállate me arrepentí tanto, o sea la verdad Mario si era mi complemento perfecto, era alguien con quien platicaba agustísimo de muchas cosas eramos muy similares pero a la vez cada quien su onda porque él era más joven y así y bueno lo quería mucho pero no más que a mi novio o eso creía yo en ese entonces y total me fregué, pero en serio feo, duré varios meses muy triste. Hasta que se me olvido y pasó mucho tiempo para que lo volviera a ver. 
Fíjate lo vi como tres años después, cuando yo tenía casi veinticuatro y él andaba apenas pasando sus veinte.
Fue en una fiesta por Zaragoza, nunca creí encontrármelo ahí y bueno que me ve y me reconoce, él todo guapo y 'padre padre' como siempre, me saludó como viejos amigos y se quedó conmigo toda la noche platicando como antes; como siempre. Hubo muchos abrazos, y que "Te eche de menos" y ¡PUM! un beso, por el cual quedé ligada a él para siempre, bueno eso me imagino ¿no? Y luego del beso me dijo "¡Chin! Vine con una chava que tal vez va a ser mi novia y quién sabe dónde la dejé”. O sea cuando Mario me vio le dijo a la niña ésta “Espérame tantito voy a saludar a una amiga” y se quedó platica y platica conmigo y dejó a la otra pobre sola toda la noche 'jajaja'.
Esa fue la última vez que lo vi y al despedirse también me dijo que yo era su 'alguien perfecta', perfecta para él...

Y yo creo que si te la hice larga ¿no? Pero en fin yo creo que si lo voy a volver a ver si bien que dicen que el mundo es muy chiquito ¿no?.